La bombilla
Antes de la llegada de los españoles, los guaranÃes tomaban el mate filtrando las hojas con los dientes pero a los españoles este sistema no les pareció demasiado elegante y empezaron a usar un apartador, una cuchara chata de metal para correr la yerba a un costado de la calabaza e impedir el paso de las hojas de yerba al tomar el mate. Este apartador se reformó hasta convertirse en lo que hoy llamamos bombilla.
La bombilla es el tubo hueco de caña o metal con un colador en uno de sus extremos y una boquilla chata en el otro que se usa para tomar el mate de calabaza.
Primero se usó una cañita de tacuapà con un coladorcito de fibras trenzadas en la punta. Luego la caña se hizo de metal, imitando el canastito de mimbre con hilos de plata hasta convertirse en la bombilla que tiene comúnmente un colador en forma de paletilla chata o que puede ser también esférico llamado coco. Esta bombilla moderna es desarmable para facilitar su limpieza.
Gracias al talento de los plateros coloniales, las bombillas adoptaron formas diferentes. Las más viejas, son más finas y cortas y de una sola pieza, y muchas veces están muy arruinadas por haber sido un objeto usado en la cocina. La bombilla es compartida por todos los que forman la rueda del mate y fue precisamente esta costumbre que llamó la atención de los viajeros llegados a estas tierras.





